Sofía solo se durmió 5 minutos en la silla del empresario más intocable de México, pero cuando Emiliano Alcázar intentó despedirla y ella le tocó la muñeca, sintió por primera vez en 12 años algo que su familia le había arrebatado; lo que parecía una falta de una empleada agotada terminó revelando la cirugía de su abuela, la desaparición de su madre, un accidente provocado y la tía que lo mantuvo roto para controlar el imperio Alcázar.
ptkok6