Regresé a México después de casi dos años trabajando lejos, soñando con abrazar a mi esposa y a mis hijos, pero encontré a mi hija cuidando sola de su hermano, una casa vacía y una deuda que no reconocía; cuando la mujer que los abandonó volvió exigiendo llevárselos, mi propia hija sacó una caja que hizo desaparecer su sonrisa
ducnghiakok