Mi suegra creyó que yo agonizaba después de que Rodrigo estrellara mi camioneta con otra mujer adentro, y en vez de preguntar si podían salvarme ordenó que no gastaran dinero y comenzó a repartir mis propiedades. Horas después llegó al hospital dispuesta a reclamarlo todo, sin imaginar que yo seguía viva y llevaba conmigo una grabación capaz de destrozar la versión que toda su familia pensaba contar.
ducanhkok